jueves, 30 de diciembre de 2021

AÑO NUEVO Y ERRORES VIEJOS.


 Hoy, a un día de terminar este 2021, revisé los artículos que dejó escritos mi mamá y encontré este. Me parece oportuno compartirlo justo ahora. Siempre un GRACIAS a ella que me enseñó tanto.

Irma Cristina




Comienza un nuevo año; pero los errores al hablar y al escribir siguen igual que siempre.

Locutores y periodistas repiten las mismas faltas contra nuestro bello y versátil idioma español.

Acabo de escuchar: “cuando usted se sienta amenazado, comuníquese a la brevedad posible con el teléfono tal”. No obstante, esa expresión es incorrecta y debe decirse

con la brevedad.

 El verbo contemplar significa poner atención en algo material o espiritual. Sin embargo se escucha y se lee con frecuencia: “se contempla la posibilidad de abrir la vía por…”

“En la reunión se ha  contemplado  la situación de los desplazados.” Y no se tiene en cuenta que en su lugar debe usarse el sinónimo que más convenga: considerar, examinar, tener en cuenta, incluir, establecer, estipular y muchos más.

 

Dar fin, dar fe, dar comienzo, dar curso, dar aviso y otras  formas habladas y escritas se repiten en el lenguaje periodístico y administrativo eludiendo las locuciones  simples y correctas de los verbos finalizar, certificar, cursar, avisar y los que remplazarían a las  maneras incorrectas señaladas al comienzo de este párrafo.

 

En estos días de cambio de funcionarios y toma de posesiones se ha escuchado:

“A continuación, las palabras del doctor Fulano quien ostenta el cargo de…”

Ostentar significa mostrar o hacer patente una cosa, hacer gala de grandeza, lucimiento y boato.

En su lugar puede usarse los verbos desempeñar y ocupar entre otros. Aunque, como dice un  viejo amigo, son corrientes los casos de personas  que en lugar de desempeñar, lo que hacen es ostentar sus cargos.

 

Hasta la próxima y ¡feliz año!

Edith Angélica Bustos Cremieux

Escrito el 08-01- 2020


viernes, 23 de julio de 2021

Un cuento de mi mamá


Lo prometí. Prometí publicar en el blog de mi mamá. Prometí dedicarle un tiempo a este espacio que la hacía tan feliz y que creamos juntas para que todo lo que sabía, no se quedara guardado. Lo prometí.

Han pasado 5 meses largos desde que mamá murió. ¡La extraño tanto!, además porque justo por estos días entregué mi trabajo de grado. ¡ Si ella lo hubiera revisado! En cada duda gramatical, allí estaba Edith. La recordé en cada gerundio, en cada pasivo y repetí en mi cabeza sus palabras acerca de la sintaxis: " no olvides que nuestro idioma es activo". Recordé la estructura SUJETO ACTIVO+ VERBO ACTIVO + COMPLEMENTO.

Ya no está mi correctora de estilo personal, que a solo una llamada o un corto mensaje de whatsapp, aclaraba cualquier duda, a cualquier hora; pero están sus enseñanzas, sus talleres, sus libros... su sencilla forma de explicar el queismo y el dequeismo. Ya nunca olvidaré hacerme una pregunta para saber si es "de qué o qué"o  el uso de las conjunciones. Tampoco voy a olvidar su pasión por descubrir expresiones incorrectas: concienzar y no concientizar, inadvertido y no desapercibido, mejor intimidad que privacidad y ojo con las redundancias...

Hoy vuelvo a tomar su blog. Hasta ahora siento fuerzas para hacerlo. No serán textos propios, solo pedazos de lo que iba a ser su próximo libro para nuestro proyecto "escribe mejor". 

Mi mamá sabía un montón y no sé si un día logre escribir como ella. Tal vez dejé de preocuparme por aprender más, porque sabía que estaba allí para aclararlo todo.

La vida sigue, mi mamá ya no está, pero va a estar siempre conmigo. 

Justo hoy, rebujando entre sus escritos, encontré este cuento de su autoría. Ella era correctora, pero también escribía. Bienvenida mamá a este espacio eterno que tendrá tu nombre mientras yo viva.

Irma Cristina Cardona


JULIANA ROSALES

 

Conocí a Juliana en un municipio perdido del Viejo Caldas, una tarde de agobiante calor, mientras recorría  con curiosidad de turista  los grande montes de la región.

Por allá la divisé, y en realidad no sé qué me atrajo de ella. En su figura, en sus rasgos, resaltaba su sangre indígena.

Era de baja estatura, sus manos grandes y fuertes.  A diferencia de las demás mujeres de su clase y de su raza, vestía de negro.

Varias veces la vi doblada sobre el surco: realizaba todo el trabajo de la tierra fuerte e indómita como su figura.

Preparaba la parcela para sembrar sin prisa, sin premura: tenía todo el tiempo del mundo.

Una tarde cualquiera me acerqué y saludé. Ella suspendió su trabajo, se enderezó, levantó la cabeza y me miró. Contestó a mi saludo mientras se secaba el sudor de la frente y luego dijo:

_ Usted no es de por aquí, ¿ cierto?

_ No, no lo soy. Ando conociendo estas regiones... ¿No tiene familia?

Con un acento pastoso y pausado me contestó:

_ Soy viuda, sabe? Tengo dos hijos, Pedro y Juan. Están en la milicia, pagando el servicio militar. Pedro tiene 17 años  y Juan 19. Vivían conmigo, pero ahora los llamó la Patria  y están en el monte, luchando contra los que no quieren  la paz.

Mientras hablaba vi que sus ojos eran claros, y respondiendo a los interrogantes de mi expresión, me explicó que un antepasado suyo había convivido con un alemán que vino a las minas; de ahí el color de sus ojos.

Me habló de sus hijos:

_ A ellos no hay quién les gane con el hacha y el machete tumbando monte. Son fuertes, trabajadores y buenos hijos. Yo no soy estudiada, ¿sabe?, fui hasta segundo de primaria antes que mi mamá me sacara de la escuela para ayudarle en la casa; pero en esos años me enseñaron que el General Bolívar  con sus ejércitos y mucha otra gente, durante muchos años lucharon para conseguir que fuéramos colombianos y que viviéramos en paz . . .  A ellos tampoco les gustaban las injusticias... Ahora nos toca a nosotros, a nuestros hijos, pelear contra todos esos que no quieren o no saben vivir en paz  para que podamos trabajar  tranquilos y echar  pa` lante.

Así, conversando, nació casi una amistad. Muchas tardes hablé con ella mientras se ponía el sol y pude conocer, sin verlos, a Pedro y a Juan; supe de sus ideas, de sus costumbres de gente humilde y sana  y de sus planes para cuando volvieran.

Juliana Rosales prendía su tabaco,  hecho con las hojas que tenía cerca de la casa, y entre pitada y pitada me  contaba  cosas de su tierra natal.

Un día llegó la noticia de que el ejército había acabado con un gran fortín guerrillero por allá..., donde estaban Pedro y Juan.

No sé por qué pensé en Juliana y corrí a su parcela buscándola con la mirada hasta que al fin encontré su figura y me  acerqué.

Le pregunté si sabía algo de sus hijos...

_ Sí - me contestó. Ayer recibí dos telegramas  donde me dicen que los dos murieron, y una carta de un compañero del mismo regimiento  y que quedó herido...

Me cuenta que los vio luchar como leones  cuidándose  la espalda, y cuando se quedaron sin balas, pelearon a machete, con las manos, cuerpo a cuerpo..

Pero los otros eran muchos..!  Fue en un lugar llamado Palo Verde.

Hablaba con mucha tristeza y no pude contener la pregunta:

_ ¿Por qué no llora, Juliana?

Tomando en su mano un puñado de tierra contestó:

_ Por qué voy a llorar, si mis hijos son hijos de  esta tierra  y un día volverán como árboles grandes de cedro..., y aunque  venga otro hachero y los derribe, seguirán naciendo día tras día...

La dejé mirando el monte, con las manos vacías de caricias y su figura se volvió sombra en ese atardecer.

 

Al día siguiente subí al bus que me traería de nuevo a la ciudad. Compré un periódico y empecé a leer: “La industria nacional en receso”. “La inflación alcanzó el 32%”.  “Un juez de la república acusado de prevaricato”. “La corrupción llegó al Congreso”” . “En el país hay más de mil secuestrados”. “Dinamitado de nuevo el oleoducto Caño Limón-Coveñas...”

Dejé el periódico y con la mente en blanco, no quise pensar.

Miré fijamente el vidrio de la ventanilla y lentamente se fue dibujando en él una figura de mujer encorvada sobre la tierra y unos ojos claros que ahora sí lloraban.






sábado, 20 de febrero de 2021

La correctora de estilo de los ángeles

 

29/11/1942- 13/02/2021

Ella es Edith, la dueña para siempre de este blog. La mujer de quien aprendí a amar las letras: mi madre. Se fue como un suspiro en la noche y la voy a extrañar mucho... porque además de ser quien me dio la vida (razón suficiente para amarla), era mi llave en los procesos de acompañamiento a escritores,  mi correctora de estilo de bolsillo, la que siempre dio alas a mis textos y a los de mi padre.

Maestra de maestras, de muchos periodistas, comunicadores, abogados y de aquellos que de una u otra forma tenían relación con las letras. Se ganó el título de Maestra no solo por su profesión sino por su don y amor para enseñar, por su entrega profunda a cada estudiante. Todo lo que sabía, lo puso siempre al servicio de los demás. La"señora de las comas",  como le decían, se emocionaba al ver el crecimiento de sus alumnos y por años acompañó a muchos de ellos en el desarrollo de las tesis de sus maestrías y doctorados. 

Muchos sólo conocen de mi madre su oficio como correctora de estilo y profesora de español, sintaxis, redacción y ortografía, pero era una caja de bellas sorpresas:

Una hermosa argentina nacionalizada en Colombia que tenía manos de artista y artesana. Tuvo una academia de tejidos donde enseñaba crochet, tejido en dos agujas, bordado, pintura en tela, macramé, ñandutí, punto tunesino; hacía velas, pintaba cerámica y gracias a esa magia que la envolvía, mi casa ahora está llena de su alma en cada pedacito hecho por ella. Mi madre también cantaba, tenía una voz hermosa que animaba con su guitarra y de su garganta brotaban zambas, gatos, chamamés y chamarritas. 

Cocinaba como los dioses y nunca más, estoy segura, disfrutaré un chimichurry como el suyo, ni nadie será capaz de preparar un esponjado de limón como el que ella hacía. En mi mente se quedará el sabor de sus cenas de Navidad y en mi recuerdo las rosas que hacía de zanahoria y pimentón para adornar sus banquetes  (que eran toda una fiesta). 

Mi madre nunca se le "arrugó a nada" y de ella aprendí la capacidad de emprender, de levantarme ante las dificultades, de perseverar, de nunca rendirme. De mi madre guardaré para siempre los buenos recuerdos, me sentiré arropada por la última cobija que tejió para mí, desayunaré sonriendo a su mantel bordado de golondrinas y sabré que está ahí cada vez que escriba recordando la razón de un punto y coma.

Mi madre está hoy en el cielo y estoy segura de que ha recibido el título de correctora de estilo de los ángeles. Sé que en su nuevo oficio enviará por el viento tildes, tiempo verbales, palabras correctas y acentos.

Por eso si alguna vez sientes que llegan a tu mente definiciones de palabras o si al escribir pones más atención que siempre a la puntuación y a la gramática, ten por seguro que es mi madre que te está soplando el uso correcto del lenguaje. 


sábado, 6 de febrero de 2021

LOS VERBOS TERMINADOS EN “UAR”

 

En español tenemos unos verbos cuyos infinitivos terminan en UAR. Tal es el caso de actuar, evacuar, graduar, situar, adecuar, averiguar, atestiguar y muchos más.

Estos verbos se dividen en dos subgrupos, según se acentúe o no la letra u en las personas del singular y en la tercera del plural de los presentes de indicativo, subjuntivo e imperativo.

Al primer subgrupo corresponden los verbos que llevan acento en la u en las personas del singular y pertenecen a esta división los verbos actuar, acentuar, atenuar, continuar, desvirtuar, devaluar, extenuar, insinuar, puntuar, situar, tatuar y otros. En consecuencia, decimos por ejemplo: yo actúo, él actúa, ella actúa, ellos y ellas actúan.

 Al segundo grupo corresponden los verbos que no se acentúan en la letra u en las personas del singular ni en la tercera del plural de los presentes de indicativo, subjuntivo e imperativo. En este subgrupo encontramos por ejemplo: evacuar, averiguar, fraguar, menguar adecuar, aguar, amortiguar, apaciguar, atestiguar y otros. Por eso se debe decir: yo evacuo, él evacua, ella evacua, ellos evacuan.

Sin embargo, con mucha frecuencia se escucha en radio y en televisión, (tal como alguien dijo durante una transmisión en directo): “en estos momentos los habitantes evacúan  el edificio en llamas” cuando debieron decir “evacuan” el edificio.

 

Es conveniente advertir que el verbo licuar admite las dos pronunciaciones y por tanto es correcto decir “yo licuo”, sin tilde o “yo licúo” con tilde. No obstante, algunos correctores ortográficos de algunos programas informáticos como Word, subrayan como incorrecta la escritura con tilde.

 

Para no equivocarse y cometer errores que quedan grabados para la posteridad, es conveniente ante la duda, consultar con el diccionario de la RAE.

 

Hasta pronto

viernes, 15 de enero de 2021

NO ES LO MISMO PONER QUE COLOCAR

 Son muchas las personas que cuando oyen que alguien utiliza el verbo poner lo corrigen diciendo: “las gallinas son las que ponen”

Y en verdad,  quien así afirma, tiene razón: las gallinas “ponen” al igual que todas las aves como  las palomas, los turpiales, los canarios, las águilas, los cóndores y otros animales como  los peces.

 No obstante, a pesar de que algunas personas solo se refieren al significado del verbo poner en la acepción número 11 que a letra define: dicho de un ave u otro animal ovíparo: Soltar o depositar el huevo, el verbo poner tiene 44 acepciones.

 Al remplazar el verbo poner por el verbo colocar, se le está dando a este último una variedad de significados que no tiene.

 En los corredores universitarios he escuchado expresiones como estas:

"El muchacho se colocó colorado  cuando lo descubrieron"

 Y en una descripción alguien escribió lo siguiente: “Con una pereza que saltaba a la vista,  se levantó y después del baño comenzó a vestirse lentamente: se colocó la ropa interior, luego las medias; escogió una blusa que se colocó por delante para ver en el espejo cómo se le vería colocada. Decidió cambiarla. Luego de colocarse el pantalón buscó una blusa que le combinara. Finalmente, se colocó un saco y salió.”

 Qué diferente se vería esa redacción si se hubiera escrito así:

 Con una pereza que saltaba a la vista, se levantó y después del baño comenzó a vestirse lentamente; se puso la ropa interior, luego las medias; escogió una blusa que puesta por delante pudo ver en el espejo cómo se le vería.. Decidió cambiarla. Luego de cerrarse el pantalón buscó una blusa que le combinara. Finalmente, se puso el saco y salió.

 Con el verbo poner es posible remplazar el verbo colocar, pero no al revés. Y además, no se oye bien:

“Al niño le colocaron el nombre de Ismael.” Es mucho más agradable al oído “Al niño le pusieron el nombre de Ismael.”

En algún libro de historia se lee: “ El pueblo tenía un nombre sonoro, pero se lo cambiaron y le habían colocado el de su fundador.”

Si se hubiera escrito así: “El pueblo tenía un nombre sonoro, pero se lo habían cambiado y le pusieron el de su fundador, ” se escucharía mucho mejor, más natural y ajustado a las normas del español.

Los ejemplos son abundantes y lamentablemente, aún hay muchas personas para quienes es un error usar el verbo poner porque solo ponen las gallinas.

Hasta pronto.

 

sábado, 2 de enero de 2021

FELIZ 2021

 Son mis deseos que este 2021 traiga progreso, salud y bienestar a  todos los que en alguna ocasión han visitado mi blog.

domingo, 27 de diciembre de 2020

LOS EUFEMISMOS: QUÉ SON

 Los eufemismos son los términos que se usan para reemplazar algo que se quiere expresar,  pero se piensa  que puede resultar un tanto duro o malsonante ante los ojos o  los oídos de quienes leen o escuchan. 

El hablar cotidiano está lleno de eufemismos; basta con escuchar los noticieros radiales o los comentarios que se hacen a diario a las noticias para comprobar la anterior afirmación. Y para muestras, aquí están los siguientes “botones”:

 

Ø      Compañera= Concubina

Ø      Compañero = Concubino

Ø      Pareja = Concubinos

Ø      Actores armados del conflicto = guerrilleros y paramilitares.

Ø      Actores desarmados del conflicto= sociedad civil = gente.

Ø      Cese de hostilidades = no matar ni secuestrar.

Ø      Conflicto social = guerra.

Ø      Diálogos de aclimatación= botaderos de corriente.

Ø      Gesto de buena voluntad = cese de hostilidades transitorio.

Ø      Intercambio humanitario = trueque de secuestrados por presos.

Ø      Juicio revolucionario = ejecución sumaria.

Ø      Paro armado= toque de queda.

Ø      Retenidos = secuestrados.

Ø      Violaciones al DIH  (Derecho internacional humanitario) = crímenes atroces

Ø       Afrodescendientes = negros

Ø      Amigos de lo ajeno = ladrones

Ø      Internos = presos

Ø      Edad dorada = vejez

Ø      Tercera Edad= Vejez (¿Quién ha dicho que hay una primera y segunda edad?)

Ø      Pasar a mejor vida = Morir (¿A quién le consta que es mejor?)

Ø      Persona de color = Negro

Ø      No vidente – Invidente = ciego

Ø      Residencia para la tercera edad = geriátrico

Ø      Reducción de personal = (despido)

 

EJEMPLOS

 

Es la compañera (permanente) de Juan = Es la concubina de Juan

Es el compañero (permanente) de María = Es el concubino de María.

Ellos son pareja desde hace tiempo = Ellos son concubinos desde hace tiempo.

      Los actores desarmados del conflicto han aceptado las condiciones impuestas               por los alzados en armas. Traducción: La gente aceptó las condiciones impuestas                 por los guerrilleros.

       El gesto de buena voluntad de la guerrilla ha tenido buena acogida entre la sociedad civil..             Traducción:  El cese de hostilidades transitorio ha tenido

buena acogida entre la gente.

La sociedad civil está de acuerdo con las medidas tomadas en relación

con los actores armados del conflicto. Traducción:  La gente está de

acuerdo con las medidas tomadas con los militares.

      La sociedad civil solicita con insistencia el cese de hostilidades Traducción :                                      La gente pide que  no  haya más  muertos ni secuestrados.

       La población del municipio demostró que está en contra  del conflicto social.                                     Traducción: La población del municipio demostró que está en contra de la guerra

       Se confirmó la violación a las Derechos Humanos- Traducción: Se confirmó la                                        ejecución crímenes atroces.

 

Se espera que en los próximos días se decida  un intercambio humanitario      Traducción: Se espera que en los próximos días  haya un trueque de secuestrados por presos


jueves, 26 de noviembre de 2020

CLARO, PRECISO, CONCISO Y CORRECTO

 Claridad, precisión, concisión y corrección son las cuatro condiciones fundamentales de un texto bien escrito.

Para escribir con claridad es necesario saber exactamente qué se va a escribir, conocer el tema y establecer qué tipo de texto se elaborará: una conferencia, un artículo, un ensayo o cualquiera de las clases de escritos que se pueden trabajar.

La precisión nos exige no mezclar temas en un mismo texto, es decir, escribir  con acierto y destreza.

En cuanto a la concisión, muchas veces brilla por su ausencia en muchos textos de toda clase y con frecuencia se usan palabras de más y verbos de menos. ¿Por qué sucede esto? Sencillamente porque las personas se acostumbran a usar unos cuantos verbos sin percatarse de la existencia de otros muchos.

 En mi trabajo de correctora de textos y de estilo he encontrado, entre otros, los siguientes casos que pongo entre comillas y a continuación la expresión corregida.:

 “Ha dado una explicación sobre…”   -  Ha explicado sobre…

“Después de dar una leída”  - Después de leer

“Se procedió a hacer las comparaciones…” – Se procedió a comparar

“Han hecho afirmaciones“  – Han afirmado

“Después de hacer estudios en cinco casos…” – Después de estudiar cinco casos…

“Luego de hacer la solicitud de ingreso…”  -  Luego de solicitar el ingreso…

“ Se debe hacer fáciles las entregas “.  - Se debe facilitar las entregas.

“Tendrá que hacer una visita al lugar…”  - Tendrá que visitar el lugar

“Cuando se realicen las investigaciones... – Cuando se investigue

“Se podrán sacar conclusiones…”  - Se concluirá…

“Al momento de presentar la descripción de los hechos…” – Al describir los hechos

“Realizaron los cálculos del material…” -  Calcularon los materiales

“El alcalde ha tomado la decisión …” – El alcalde decidió

“En el lugar en que se encontraba” – Donde estaba

“ Al realizar las labores de preparación” – Al preparar

“Cuando redacte la definición del cargo...” – Cuando defina el cargo

 Para usar correctamente el idioma tanto hablado como escrito, es necesario ser concreto y no rellenar las  expresiones con palabras que no contribuyen a la claridad del texto. Es decir, aplicar la concisión unida a la precisión y la claridad.

domingo, 22 de noviembre de 2020

¿ES CORRECTO DECIR MAS SIN EMBARGO?

 Según la RAE el uso de la expresión «mas sin embargo» es correcto porque se considera enfática. No obstante, con frecuencia, muchas personas rechazan  su uso ya que la  consideran redundante, porque la conjunción “mas” y la locución adverbial “sin embargo” según el contexto, funcionan como sinónimos de “pero”. Si las dos expresiones significan lo mismo, es lógico pensar que combinarlas es reiterativo; no obstante, la Real Academia Española de la Lengua (RAE) acepta su uso cuando se desea enfatizar su significado.

Es conveniente insistir en que la RAE admite el uso  de mas sin embargo solo en aquellos casos en los que se busca enfatizar su función adversativa, como por ejemplo: “No fui; mas sin embargo quería ir.” o “A veces ha deseado desertar, mas sin embargo es el secretario de la organización”. En los dos ejemplos, se busca darle más importancia y énfasis a la expresión que está después de “mas sin embargo”.

Es de anotar que el uso de dicha forma es más común en el habla cotidiana.

Tanto “mas” como “sin embargo” significan lo mismo; por eso  no se aconseja su uso en el lenguaje escrito.

 

Ahora bien: ¿Qué significa la expresión “mas sin embargo” desde el punto de vista gramatical?

“Mas”, sin tilde, es una conjunción adversativa, es decir, se usa para  contraponer dos o más conceptos. Por ejemplo: "Tiene hambre, mas no come".

Ahora bien, la expresión “sin embargo” es una locución adverbial. Las                locuciones son la reunión de dos o más palabras que, juntas, obtienen un significado único. La locución “sin embargo” al igual que “no obstante” “ahora bien”, “al contrario”, “en cambio” se usa para contraponer ideas, así que puede sustituir conjunciones como “pero” o “mas”.

 En muchos casos, tanto “sin embargo” como “mas” cumplen la misma función en la oración, razón por la cual decir “mas sin embargo” se considera una redundancia. No obstante, según la RAE, por esa misma razón, juntas pueden adquirir una función de énfasis dentro de la oración.

 De este manera, si se retoma la frase anterior “Tiene hambre, mas no come", y sustituimos la conjunción adversativa por otra, el significado se mantiene prácticamente igual:

     "Tiene hambre, pero no come".

     "Tiene hambre, no obstante, no come".

 

En cambio, si se agrega una segunda conjunción adversativa a estas mismas frases, la redundancia es clara:

    "Tiene hambre, mas pero no come".

 

Muchas veces se encuentran redundancias  más graves. En algunos casos, se ha visto el empleo de tres formas equivalentes consecutivas: una doble conjunción adversativa con una locución adverbial ; y un claro ejemplo de ese uso es la expresión “mas sin en cambio”.

 

¿Por qué aparece este error?

El error viene de pensar que la palabra “sin” de  la expresión “sin embargo” es el opuesto a la conjunción “mas”, cuando en realidad hace parte de la  locución, y no tiene significado independiente; y para contribuir a la confusión, suenan parecido “sin embargo” y  “sin en cambio”. Fonológicamente son similares lo cual da  lugar a una redundancia gramatical más grave.

 

“Mas sin embargo” y “pero en cambio” son expresiones que la Academia acepta, pero muchos lingüista las consideran pleonasmos; y esta es la explicación que ellos dan:

El pleonasmo es una figura retórica en la que se emplean palabras redundantes que no aportan ningún significado en la oración. En la literatura los pleonasmos se usan para darle más intensidad a una frase. Por ejemplo:¡Sal afuera¡. Las expresiones “mas sin embargo” y “pero en cambio” son claros ejemplos de pleonasmo.

 Según la RAE puede decirse “pero sin embargo”. No obstante, “pero sin embargo” es un caso de redundancia semejante  al de “mas sin embargo”. Si bien puede decirse, su uso se considera poco elegante, tal como lo afirman organizaciones como la Fundeu (Fundación para el Español Urgente).

 Aunque se ha visto ya con un ejemplo, hay  otros sinónimos de “mas sin embargo”  y se detallan a continuación para comprender el significado y la utilización correcta de “mas”, “pero”, “sin embargo”.

 

Estas son expresiones correctas:

 

“Tiene hambre, pero no come".

"Tiene hambre, no obstante, no come".

     "Tiene hambre, sin embargo, no come".

 

“Tiene hambre, pero sin embargo no come”

“Tiene hambre, mas sin embargo no come.”

 

H   Hasta la próxima.

 

miércoles, 18 de noviembre de 2020

OBLIGATORIEDAD - OBLIGACIÓN

 

Para responder a una consulta formulada la semana pasada acerca de si las palabras obligatoriedad y obligación se pueden usar indistintamente, es necesario hacer algunas aclaraciones

El diccionario de la RAE define así (pág.1603,2ª columna):

obligatoriedad. Cualidad de obligatorio.

obligatorio: adj. Dicho de una cosa: que obliga a su cumplimiento y obligación

obligación. Aquello que alguien está obligado a hacer. (tiene 7 acepciones más)

Lo anterior quiere decir que las personas, entidades, instituciones y organismos tienen obligaciones y solo las cosas pueden caracterizarse por su obligatoriedad

En consecuencia, en la oración: “El juez decretó bajo fianza la libertad del sindicado, pero con la obligatoriedad de presentarse en el juzgado cada 10 días...”, dicha expresión está mal usada; debió decir: «... pero con la obligación de presentarse cada 10 días»

Y en el caso de la oración «La Universidad ha incorporado novedades para la realización de sus clases durante la pandemia; una de ellas es la obligatoriedad de mantener vigentes los protocoos de seguridad.” debió usarse la palabra obligación’ en lugar de obligatoriedad’.

En cambio es correcto decir: “Dicho texto establece la obligatoriedad de esta Ley para todos los habitantes del país.”.Porque “texto” es una cosa, es decir, un sustantivo..

Hasta la próxima

lunes, 12 de octubre de 2020

PALABRAS DE MÁS

Varias veces he insistido en que cuando se escribe, hay que tener en cuenta las cuatro condiciones de un buen texto: claro, preciso, conciso y correcto.

La claridad es definitiva: hay que saber qué se va a decir, y escribirlo con conceptos que no dejen dudas en cuanto a su contenido; por ejemplo, no decir “no es muy alto” cuando debe decirse “es bajo”..

La claridad va de la mano de la precisión; sin la una no existe la otra. Y en cuanto a la concisión, a veces es la condición más difícil de cumplir unida al desconocimiento de la gramática lo  cual lleva al escritor a producir textos incorrectos.

 

En mi tarea de correctora de estilo y ortotipográfica veo con mucha frecuencia los errores de concisión sobre todo en el uso de los verbos. Y aquí van algunos ejemplos tomados de varias fuentes:

 

Ø      ”El acusado reconoció el delito del que se le acusa”, es decir, El acusado admitió o aceptó el delito “

Ø      “…llegaron al sitio y  tiraron las líneas del plano correspondiente” debió decirse: “…trazaron el plano”

Ø      “Cambiaron el color verde del vestido por marrón” en lugar de “Tiñeron el vestido”

Ø      “Corroboraron la verdad de lo dicho en el interrogatorio” en vez de: “Ratificaron lo dicho en el interrogatorio.”

Ø      “Este ingrediente produce un efecto perjudicial en el organismo” .Es más directo decir: “Este ingrediente perjudica al organismo”

Ø      “Durante la mañana probaron el producto para valorar su sabor” es decir, "Durante la mañana degustaron el producto"

Ø      “El Congreso dejó sin efecto dicha Ley” Es más correcto decir: El Congreso derogó dicha Ley.

Ø       

Muchas veces es cuestión de tener un vocabulario amplio para resumir un concepto en una palabra; y el vocabulario se aumenta al leer y buscar en un buen diccionario el significado de las palabras desconocidas.

lunes, 5 de octubre de 2020

ORIENTACIÓN VOCACIONAL: CLAVE PARA UN FUTURO EXITOSO

 

Cuando yo ingresé a la Universidad nadie orientaba sobre las carreras disponibles; generalmente los hijos seguían las carreras de sus padres o de algún pariente cercano y ni se les ocurría estudiar algo diferente.

Los resultados, muchas veces, no eran los mejores, porque el hecho de que un papá sea un buen ingeniero, no significa que el hijo tenga sus mismas aptitudes.

A veces algún estudiante con su flamante diploma de bachiller se aventuraba a escoger una carrera nueva, y tal vez llegaba a ser un excelente profesional.

Pero conozco el caso de una estudiante que decidió estudiar enfermería; una universidad privada, bastante costosa, por cierto, la ofrecía en su abanico de posibilidades.

Con mucho esfuerzo los papás reunieron lo necesario para pagar la matrícula y la muchachita empezó sus estudios sin mucho entusiasmo, pero ya estaba ahí y había que seguir. Cursó seis semestres de los diez de que constaba la carrera y no aguantó más: por más que quiso, esa no era su vocación y decidió no continuar estudiando algo que no le gustaba.

 Con la ayuda de algunos familiares comunicó su decisión a los papás.

Los reproches no se hicieron esperar: “¿Y ahora lo dices, después de haberte pagado con inmensos sacrificios seis semestres de una carrera que ahora resulta que no te gusta? ¿Sabes cuántas horas extra hemos tenido que trabajar para pagarte el estudio en una universidad privada y costosa? ¡No! Definitivamente eres una desconsiderada y una irresponsable!”

 Pero los padres son padres y terminaron pagando en otra universidad privada una carrera nueva: ingeniería electrónica.

La muchachita se graduó, era muy buena para las matemáticas y sí, esa era la carrera para la que tenía aptitudes. Hoy es la gerente general de una empresa multinacional líder en electrónica.

 Ahora la situación es diferente: existe algo que se llama ORIENTACIÓN VOCACIONAL, donde personas con amplia experiencia descubren cuáles son las aptitudes de cada bachiller y lo dirigen hacia las carreras en las que mejor les irá para convertirse en excelentes profesionales.

 En algunos colegios, (muy pocos) dedican algunas horas en grado once para tratar de orientar a los estudiantes en la escogencia de la carrera que van a estudiar. Pero si los papás no quieren malgastar su dinero pagando la carrera que equivocadamente escogió su hijo y que finalmente quizás abandone, sería conveniente buscar el apoyo de profesionales expertos en Orientación Vocacional.  A la vuelta de pocos años ese gasto aparente se convierte en inversión en un buen profesional,  que por haber estudiado aquello para lo que tenía aptitudes es excelente y feliz por trabajar en lo que le gusta.

 

 

 

viernes, 4 de septiembre de 2020

LOS IMPRESCINDIBLES SIGNOS DE PUNTUACIÓN

 

Un breve cuento del escritor guatemalteco Augusto Monterroso,  permite ilustrar el correcto uso de la coma (,).

"Y cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí."

En este caso, tenemos dos oraciones separadas por un coma. En la primera ("y cuando despertó"), el sujeto es él, él despertó; en la otra, el sujeto es el dinosaurio. Ahora bien, si movemos la coma un poquito, se distorsiona el sentido.

a) Y cuando despertó el dinosaurio, todavía estaba allí.

b) Y cuando, despertó el dinosaurio todavía estaba allí.

c) Y cuando despertó el dinosaurio todavía, estaba allí. Y otra cosa peor es plagarlo de comas:

"Y cuando, despertó, el dinosaurio, todavía, estaba, allí." Pese a las normas que a continuación se presentarán, no hay ningún lineamiento exacto respecto al uso de la coma (,). Así tenemos que existe tanto gente "comatosa" como gente "sin coma" (hay una clase muy especial "punto y coma"). Quizá ayude recordar que la coma (,) es un descanso, una pausa en la lectura y cuando se tiene alguna duda respecto a su uso o abuso, bastará con  leer el texto en voz alta. ¡No falla! 

La coma (,) Tiene los siguientes usos:

·  Para separar los distintos elementos de una enumeración, tanto palabras como proposiciones:
"Este bizcocho lleva leche, huevos, azúcar, harina, ralladura de limón y un chorrito de licor, llegué, vi y venci".

·         Para aislar y destacar un nombre vocativo dentro de la frase:

·       "Escucha, Carlitos, no quiero repetírtelo una vez más". Si el vocativo va al final de la oración aparecerá precedido de coma: "No quiero repetírtelo una vez más, Carlitos".

·         Para separar incisos explicativos dentro de la oración:

·      "Los turistas, agotados por el guía, se quedaron en el hotel; los turistas, a los que el guía había agotado a conciencia, se quedaron en el hotel".

·   Cuando en una oración compuesta la proposición subordinada va delante de la principal, se separa de ésta por medio de una coma:

·         "Cuando por fin decidió aparecer en escena, el público lo recibió con abucheos".

·   Se separan del resto de la oración mediante una coma los adverbios y locuciones adverbiales, tales como los siguientes: pues, por tanto, por consiguiente, así pues, pues bien, ahora bien, sin embargo, no obstante, con todo, por el contrario.

El punto y coma (;) Se utiliza en los siguientes casos:

·         Dentro de un enunciado que ya lleva comas, para separar dos de sus miembros:

·         "A su derecha se extendía una llanura inmensa, infinita, eterna; a su izquierda corría un río apagado".

·         Para separar oraciones coordinadas adversativas:

·         "Comenzó quejándose de todo lo divino y humano; sin embargo, al final de la velada acabó riéndose de sí mismo".

·         Para separar el hecho de sus consecuencias:

·         "No se encontraba muy bien; por eso no vino".

El punto (.) 

Cuando el punto coincide en la misma frase con otros signos de puntuación, su colocación viene regulada por las siguientes normas:

·   Después de paréntesis o comillas el punto se escribe detrás de los paréntesis o comillas si estos se abrieron una vez iniciada la oración:

·      Aquel camarero me aseguró que le era imposible "olvidar una cara".

·      Por el contrario, cuando dichos signos abren una oración, el punto se sitúa delante de los paréntesis o comillas:

·         "Me resulta imposible olvidar una cara." Esto me aseguró aquel camarero.

·      Se escribe punto para separar las unidades de mil y las unidades de millón en las cantidades escritas en cifras: 3.957.371.

·    Sin embargo, no debe escribirse punto para separar cifras en los años (1921), los números de páginas (pág. 1332) ni los números de teléfono (4325471).

Los dos puntos (:) 

Los dos puntos pueden utilizarse en los siguientes casos:

·         Para presentar una lista de palabras o una enumeración de carácter explicativo.

·     Correcto: "Necesitamos los siguientes ingredientes: harina, leche, polvo de hornear…".

·   Correcto: "Todos los invitados llegaron: los padres de los novios, el sacerdote, la familia, los amigos y hasta la prensa con sus cámaras fotográficas".

·         Deben utilizarse siempre que se presenta una cita textual.

·         Correcto: "Al finalizar agregó: En el futuro revisaremos los resultados".

·         También pueden utilizarse para presentar una idea concluyente.

·         Correcto: "Por fin comprendí el significado: la vida apenas comenzaba".

·         Finalmente pueden utilizarse después del encabezado de una carta.

·         Correcto: "Estimado señor: …".

·     Cuando el uso de los dos puntos sea diferente a los casos mencionados anteriormente, pueden sustituirse por coma, por punto y coma, por puntos suspensivos, o bien eliminarlos, de acuerdo con el  propósito de la oración.
Incorrecto: "Pensé viajar al sur: visitar Puebla y Toluca".

·         Correcto: "Pensé viajar al sur, visitar Puebla y Toluca".

·         Correcto: "Pensé viajar al sur y visitar Puebla y Toluca".

·         Incorrecto: "La idea original permaneció: sin embargo el método cambió".

·         Correcto: "La idea original permaneció; sin embargo el método cambió".

·         Correcto: "La idea original permaneció… sin embargo el método cambió".

·         Incorrecto: "Vine a buscar: lápices y plumas".

·         Correcto: "Vine a buscar lápices y plumas".

Los tres puntos suspensivos (...) 

Se utilizan en los siguientes casos:

·         Cuando se considera que el destinatario del mensaje ya conoce el resto de la frase:

·         "Ya sabes que más vale pájaro en mano...".

·         Para indicar una interrupción del discurso debido a duda, temor, etc.:

·         "No sé si será mejor que vayamos o... bueno, ya veremos".

·    Para indicar la supresión de parte de una cita. En este caso se escriben entre corchetes:
"[...] para Marco Polo, el unicornio, que tiene "pie de búfalo, pies como los del elefante, [...] y un cuerno en medio de la frente" es un vulgar rinoceronte [...]".

El paréntesis ( )

Acostumbra utilizarse con las siguientes funciones:

·         Para indicar los apartes de los personajes en los textos teatrales.

·         Para intercalar datos o ciertas precisiones necesarias:

·       En París (Francia) tendrá lugar el próximo encuentro de ganaderos; allí entregarán una lujosa edición (13.000 ilustraciones a todo color, mapas, etc.), con las memorias  de las reuniones..

·         Para marcar oraciones incidentales que se desarrollan al margen del discurso:

·     "Los del gas llamaron para avisar que vendrán a las tres y media (yo no confiaría demasiado en ello) para revisar la instalación".