viernes, 1 de marzo de 2019

INTÉRPRETE – TRADUCTOR


Se escucha con frecuencia que las palabras intérprete y traductor se utilizan indistintamente en varios contextos; sin embargo, su significado es diferente,
El Diccionario de la legua española es muy claro en sus definiciones. Veamos:

Intérprete. Del lat. interpres, -ĕtis).
1. com. Persona que interpreta.
2. com. Persona que explica a otras, en lengua que entienden, lo dicho en otra que desconocen.
traductor, ra. (Del lat. traductor, -ōris).
1. adj. Que traduce una obra o escrito. U. t. c. s.

Si analizamos estas definiciones, vemos que Intérprete alude a quien traslada textos orales de un idioma a otro, ya sea en conferencias, ruedas de prensa o reuniones de trabajo, mientras que, traductor se refiere a quien trabaja con textos escritos.

Aunque la palabra traductor puede emplearse en un sentido amplio para referirse al profesional que vuelca de un idioma a otro palabras tanto escritas como habladas, la Academia nos indica claramente que el traductor se ocupa de obras escritas y presta máxima fidelidad a detalles y matices; y que  intérprete, es quien trabaja con textos 
orales respetando el discurso original. .Además,  pone cuidado al tono y expresión de 
cada situación comunicativa específica.
Cabe señalar, además, que interpretación simultánea es aquella en la que el intérprete generalmente trabaja en una cabina, habla al mismo tiempo que el orador  sin que este interrumpa su discurso; mientras que en la interpretación consecutiva, el orador va intercalando pausas regulares para que el intérprete intervenga de vez en cuando.

La explicación anterior se extiende a los verbos correspondientes: traducir es más apropiado para textos escritos e interpretar, es más preciso  para referirse a la labor de los  profesionales que se desempeñan en conferencias, ruedas de prensa o reuniones de trabajo.
Si podemos hablar con precisión, ¿por qué no hacerlo?

sábado, 19 de enero de 2019

EXPRESIONES QUE A VECES SE CONFUNDEN


Nuestro idioma es muy rico, y precisamente por eso hay expresiones que a veces se confunden.  Además, el hecho de que no haya diferencias en su pronunciación hace que sea más fácil confundirlas. Y aquí hay algunas:

A VER -  HABER - A HABER

A VER: está formada por la preposición “a” y el verbo ver, como en el caso siguiente: Vamos a ver una película.
HABER. ss simplemente el verbo “haber”
 Como en la siguiente oración: tiene que haber más libros sobre este tema. también puede usase como sustantivo: en su haber tiene varias propiedades
A HABER: es la preposición “a” y el verbo haber, que aunque es cacofónico, muchas veces se emplea como en el siguiente ejemplo: Va a haber viento y lluvia.
Otras de las expresiones que se confunden con frecuencia son:

POR QUÉ -  PORQUÉ -  PORQUE

La primera, (POR QUÉ), tiene dos funciones:
1- Es preposición e interrogativo directo: ¿Por qué lloras?
2- Es preposición e interrogativo indirecto: Quiero saber por qué lloras.
PORQUÉ, (junto y con tilde) es sustantivo: ejemplo: Juanito está en la edad de los porqué. Dime el porqué de tu negativa.
Finalmente, 
POR QUE (separado y sin tilde), es conjunción y pronombre relativo: No entiendo la razón por que te disgustas.
Se puede remplazar que por el relativo la cual.

Pero todavía hay más expresiones que se confunden; veamos qué pasa con CON QUÉ – CON QUE – CONQUE

CON QUÉ  (separado y con tilde), ´se usa en dos casos:
1.- es preposición e interrogativo directo: ejemplos: ¿Con qué dinero cuentas? ¿Con qué derecho le hablas así?
2.- es interrogativo indirecto: Dime con qué dinero cuentas. Quiero saber con qué derecho le hablas así

CON QUE (separado y sin tilde), es preposición y relativo: Estos son los amigos con que cuento.

En el caso de CONQUE (junto y sin tilde), tiene función de conjunción: Juan está enfermo, conque sé breve. Y se comprueba que es conjunción porque admite el remplazo por la conjunción así que,

Para terminar con estas expresiones que a veces se confunden, veamos qué pasa con SINO  y SI  NO.

SINO tiene dos funciones:
1.- Es conjunción adversativa como en el siguiente ejemplo: No es bueno, sino tonto.
2.- Es sustantivo cuando se usa como sinónimo de hado o destino: Su sino estaba escrito. Tiene un sino trágico

SI NO (separado) es conjunción condicional: Si no vienes temprano no encontraremos un buen sitio. No e llevo si no te portas bien.

Es conveniente conocer estas diferencias para no cometer errores y escribir correctamente.

                              

viernes, 14 de diciembre de 2018

¿RECEPCIONAR O RECIBIR?


He recibido una consulta en la que se me pregunta si se pueden usar indistintamente los verbos recepcionar y recibir. Antes de contestar, haré la siguiente aclaración: muchos adjetivos y muchos sustantivos se originan en verbos: por ejemplo: el camino (sustantivo); caminado (adjetivo) tienen su origen en el verbo caminar; y así podemos decir que ‘el camino a mi casa es muy largo’ y que ‘el tramo caminado en cinco minutos fue de X metros. Aquí es necesario tener presente que una de las formas impersonales de los verbos regulares, el participio se forma agregando la terminación ado – ido a la raíz de los verbos en infinitivo y tiene como función ser constituyente de las formas compuestas de los verbos, por ejemplo: he soñado, hemos tenido, y ser adjetivo como al decir la pared pintada de azul.
En el caso del verbo recibir, tenemos el sustantivo el recibo  y el adjetivo recibido, pero hay otras palabras que tienen la misma raíz , como recepción y de ahí surge la confusión. El DRAE nos saca de dudas y vemos:
RECIBIR.  (Del lat. recipĕre).
1. tr. Dicho de una persona: Tomar lo que le dan o le envían.
2. tr. Dicho de una persona: Hacerse cargo de lo que le dan o le envían.
3. tr. Dicho de un cuerpo: Sustentar, sostener a otro.
4. tr. Dicho de una persona: Padecer el daño que otra le hace o casualmente le sucede.
5. tr. Dicho de una cosa: Admitir dentro de sí a otra; como el mar, los ríos, etc.
6. tr. Admitir, aceptar, aprobar algo. Recibieron mal aquella opinión.
7. tr. Dicho de una persona: Admitir a otra en su compañía o comunidad.
8. tr. Dicho de una persona: Admitir visitas, ya en día previamente determinado, ya en cualquier otro cuando lo estima conveniente.
9. tr. Salir a encontrarse con alguien para agasajarle cuando viene de fuera.
10. tr. Esperar o hacer frente a quien acomete, con ánimo y resolución de resistirle o rechazarle.
11. tr. Asegurar con yeso u otro material un cuerpo que se introduce en la fábrica, como un madero, una ventana, etc.
12. tr. Taurom. Dicho del diestro: Cuadrarse en la suerte de matar, para citar al toro, conservando esta postura, sin mover los pies al dar la estocada, y resistir la embestida, de la cual procura librarse con el quiebro del cuerpo y el movimiento de la muleta.
13. prnl. Dicho de una persona: Tomar la investidura o el título conveniente para ejercer alguna facultad o profesión.
Como vemos, tiene trece acepciones. En cambio, el verbo recepcionar  no aparece, lo cual indica que no existe.

Al consultar el Diccionario panhispánico de dudas se  lee:
 recepcionar. A pesar de su frecuencia en el lenguaje administrativo y periodístico, se trata de un neologismo superfluo, pues no aporta novedades con respecto al verbo tradicional recibir:

De modo que, para ser correctos en el hablar y en el escribir digamos que el profesor ha recibido  todos los trabajos y no que ha recepcionado los trabajos.”

domingo, 9 de diciembre de 2018

LOS VERBOS DAR Y REGALAR


Nuestro idioma es riquísimo en significados (acepciones) de la gran mayoría de los verbos; es decir, hay muchos sinónimos y maneras de expresar una idea. Sin embargo, por ‘moda’ o por falta de cuidado se usan palabras  cuyos significados no se ajustan al concepto que se quiere manifestar.
Al consultar en el Diccionario de la RAE los verbos dar y regalar, se advierte que el verbo “dar” tiene 53 acepciones mientras que el verbo “regalar” solo tiene 6; quiere decir que el verbo ‘dar’ puede usarse con 47 significados más que el verbo regalar.
No obstante, en una cafetería o restaurante escuchamos:
·         Regáleme un almuerzo del día.
·         Regáleme un jugo de naranja
·         Regáleme un tinto, por favor.
Y así con todos los productos que allí se vendan (¿o  se regalan?)
Pero la solicitud de “regalos” no termina ahí. En cualquier oficina donde haya que realizar algún trámite se escucha:
·         Regáleme su nombre.
·         Regáleme su cédula.
·         Regáleme su celular
·         Regáleme su correo electrónico.
Al final el individuo sale como un NN porque “regaló” todo lo que lo identifica.
Es más correcto decir en la cafetería: Sírvame un tinto, por favor; tráigame un  jugo de naranja, por favor.
Y sería mucho más agradable y ajustado a la solicitud escuchar: Señor: ¿cuál es su nombre? ¿cuál es su número de cédula?, o de celular o de lo  que estén solicitando.
Hay aún otra posibilidad correcta: usar el verbo dar que se acomoda a todo, y decir así: ‘Por favor, déme un tinto” y “Por favor, ¿me da su número de cédula?”
Regalar quiere decir entregar algo sin  recibir nada a cambio.
Razón tenía la empleada de un lujoso restaurante cuando después de anotar el pedido con todos los “regáleme” le dijo al comensal: “¡Ay, señor!, ¡si yo le regalo todo esto pierdo mi trabajo!

jueves, 15 de noviembre de 2018

LOS LATINISMOS Y LAS LOCUCIONES LATINAS


Antes de hacer referencia a los plurales, se deben diferenciar los latinismos de las locuciones latinas.
Latinismos son aquellas palabras en latín que se usan cuando se habla español; tal es el caso de déficit, hábitat, vademécum, ítem. Locuciones latinas, en cambio, son frases latinas que se usan en español, tales como: curriculum vitae, modus vivendi, modus operandi, grosso modo y muchas más.
Una vez expresado lo anterior ya es posible dejar en claro cómo funcionan  los plurales de unos y de otros.
La RAE determina así dichos plurales:
Plural de los latinismos. Aunque tradicionalmente se venía recomendando mantener invariables en plural ciertos latinismos terminados en consonante, muchos de ellos se han acomodado ya, en el uso mayoritario, a las reglas de formación del plural que rigen para el resto de las palabras y que han sido expuestas en los párrafos anteriores. Así pues, y como norma general, los latinismos hacen el plural en -s, en -es o quedan invariables dependiendo de sus características formales, al igual que ocurre con el resto de los préstamos de otras lenguas: ratio, pl. ratios; plus, pl. pluses; lapsus, pl. lapsus; nomenclátor, pl. nomenclátores; déficit, pl. déficits; hábitat, pl. hábitats; vademécum, pl. vademécums; ítem, pl. ítems. Únicamente se apartan hoy de esta tendencia mayoritaria los latinismos terminados en -r procedentes de formas verbales, como cónfer, confíteor, exequátur e imprimátur, cuyo plural sigue siendo invariable. También constituye una excepción la palabra álbum ( h). En general, se aconseja usar con preferencia, cuando existan, las variantes hispanizadas de los latinismos y, consecuentemente, también su plural; así se usará armonio (pl. armonios) mejor que armónium; currículo (pl. currículos) mejor que currículum; podio (pl. podios) mejor que pódium. No deben usarse en español los plurales latinos en -a propios de los sustantivos neutros, tales como córpora, currícula, etc., que sí son normales en otras lenguas como el inglés. Las locuciones latinas, a diferencia de los latinismos simples, permanecen siempre invariables en plural: los statu quo, los currículum vítae, los mea culpa.”

Es importante aclarar que los latinismos, las locuciones latinas y varias expresiones en latín se usan en carreras como el Derecho, y las ciencias biológicas

sábado, 27 de octubre de 2018

MÁS REGLAS PARA EL PLURAL


Para continuar con las explicaciones acerca de la formación del plural en español, es necesario remitirse a la NUEVA GRAMÁICA DE LA LENGIA ESPAÑOLA, obra ya mencionada anteriormente y que explica de manera minuciosa la formación de los plurales:
“Voces extranjeras terminadas en -y precedida de consonante. Deben adaptarse gráficamente al español sustituyendo la -y por -i: dandi (del ingl. dandy); panti (del ingl. panty); ferri (del ingl. ferry). Su plural se forma, como el de las palabras españolas con esta terminación ( a), añadiendo una -s: dandis, pantis, ferris. No son admisibles, por tanto, los plurales que conservan la -y del singular etimológico: dandys, pantys, ferrys.”
“f) Sustantivos y adjetivos terminados en -s o en -x. Si son monosílabos o polisílabos agudos, forman el plural añadiendo -es: tos, pl. toses; vals, pl. valses, fax, pl. faxes; compás, pl. compases; francés, pl. franceses. En el resto de los casos, permanecen invariables: crisis, pl. crisis; tórax, pl. tórax; fórceps, pl. fórceps. Es excepción a esta regla la palabra dux, que, aun siendo monosílaba, es invariable en plural: los dux. También permanecen invariables los polisílabos agudos cuando se trata de voces compuestas cuyo segundo elemento es ya un plural: ciempiés, plural ciempiés, (no ciempieces)buscapiés, pl. buscapiés (no buscapieses), pasapurés, pl. pasapurés (no pasapureses).
g) Sustantivos y adjetivos terminados en -l, -r, -n, -d, -z, -j. Si no van precedidas de otra consonante ( j), forman el plural con -es: dócil, pl. dóciles; color, pl. colores; pan, pl. panes; césped, pl. céspedes; cáliz, pl. cálices; reloj, pl. relojes. Los extranjerismos que terminen en estas consonantes deben seguir esta misma regla: píxel, pl. píxeles; máster, pl. másteres; pin, pl. pines; interfaz, pl. interfaces; sij, pl. sijes. Son excepción las palabras esdrújulas, que permanecen invariables en plural: polisíndeton, pl. (los) polisíndeton; trávelin, pl. (los) trávelin; cáterin, pl. (los) cáterin. Excepcionalmente, el plural de hipérbaton es hipérbatos.
h) Sustantivos y adjetivos terminados en consonantes distintas de -l, -r, -n, -d, -z, -j, -s, -x, -ch. Se trate de onomatopeyas o de voces procedentes de otras lenguas, hacen el plural en -s: crac, pl. cracs; zigzag, pl. zigzags;esnob, pl. esnobs;chip, pl. chips;  mamut, plural mamuts; cómic, pl. cómics. Se exceptúa de esta regla la palabra club, que admite dos plurales, clubs y clubes También son excepciones el arabismo imam , cuyo plural asentado es imames, y el latinismo álbum ), cuyo plural asentado es álbumes.
i) Sustantivos y adjetivos terminados en -ch. Procedentes todos ellos de otras lenguas, o bien se mantienen invariables en plural: (los) crómlech, (los) zarévich, (los) pech, o bien hacen el plural en -es: sándwich, pl. sándwiches; maquech, pl. maqueches.
j) Sustantivos y adjetivos terminados en grupo consonántico. Procedentes todos ellos de otras lenguas, forman el plural con -s (salvo aquellos que terminan ya en -s, que siguen la regla general; f): gong, pl. gongs; iceberg, pl. icebergs; récord, pl. récords. Se exceptúan de esta norma las voces compost, karst, test, trust y kibutz, que permanecen invariables en plural, pues la adición de una -s en estos casos daría lugar a una secuencia de difícil articulación en español. También son excepción los anglicismos lord y milord, cuyo plural asentado en español es lores y milores, respectivamente.

Los latinismos también tienen su manera  especial de formar el plural y lse verá proximamente.

jueves, 11 de octubre de 2018

EL PLURAL EN ESPAÑOL



¿Alelíes o alelís? ¿Maravedíes o maravedís?
La formación de los plurales en español no es fácil para quien está aprendiendo nuestro idioma y es por eso que la RAE ha establecido reglas para formar el plural de adjetivos y sustantivos y que están claramente consignadas en esa obra magnífica titulada NUEVA GRAMÁTICA DE LA LENGUA ESPAÑOLA.
Las indicaciones para formar el plural son extensas, pero están muy claras y en varias entregas se irán reproduciendo en estas páginas.
Aquí está la primera parte que se encuentra a partir de la página 130 de la obra antes mencionada.
plural. 1. Reglas de formación del plural. En español hay dos marcas para formar el plural de los sustantivos y adjetivos: -s y -es. Existe asimismo la posibilidad, aunque no es lo normal, de que permanezcan invariables. La elección de una de estas opciones debe ajustarse a las siguientes reglas:
a) Sustantivos y adjetivos terminados en vocal átona o en -e tónica. Forman el plural con -s: casas, estudiantes, taxis, planos, tribus, comités. Son vulgares los plurales terminados en -ses, como cafeses, en lugar de cafés, o pieses, en lugar de pies.
b) Sustantivos y adjetivos terminados en -a o en -o tónicas. Aunque durante algún tiempo vacilaron entre el plural en -s y el plural en -es, en la actualidad forman el plural únicamente con -s: papás, sofás, bajás, burós, rococós, dominós. Son excepción a esta regla los sustantivos faralá y albalá, y el adverbio no en función sustantiva, que forman el plural con -es: faralaes, albalaes, noes. También es excepción el pronombre yo cuando funciona como sustantivo, pues admite ambos plurales: yoes y yos. Son vulgares los plurales terminados en -ses, como sofases.
c) Sustantivos y adjetivos terminados en -i o en -u tónicas. Admiten generalmente dos formas de plural, una con -es y otra con -s, aunque en la lengua culta suele preferirse la primera: bisturíes o bisturís, carmesíes o carmesís, tisúes o tisús, tabúes o tabús. En los gentilicios, aunque no se consideran incorrectos los plurales en -s, se utilizan casi exclusivamente en la lengua culta los plurales en -es: israelíes, marroquíes, hindúes, bantúes. Por otra parte, hay voces, generalmente las procedentes de otras lenguas o las que pertenecen a registros coloquiales o populares, que solo forman el plural con -s: gachís, pirulís, popurrís, champús, menús, tutús, vermús. El plural del adverbio sí, cuando funciona como sustantivo, es síes, a diferencia de lo que ocurre con la nota musical si, cuyo plural es sis ( l). Son vulgares los plurales terminados en -ses, como gachises.
d) Sustantivos y adjetivos terminados en -y precedida de vocal. Forman tradicionalmente su plural con -es: rey, pl. reyes; ley, pl. leyes; buey, pl. bueyes; ay, pl. ayes; convoy, pl. convoyes; bocoy, pl. bocoyes. Sin embargo, los sustantivos y adjetivos con esta misma configuración que se han incorporado al uso más recientemente —en su mayoría palabras tomadas de otras lenguas— hacen su plural en -s. En ese caso, la y del singular mantiene en plural su carácter vocálico y, por lo tanto, debe pasar a escribirse i ( i5b): gay, pl. gais; jersey, pl. jerséis; espray, pl. espráis; yóquey, pl. yoqueis. Pertenecen a la etapa de transición entre ambas normas y admiten, por ello, ambos plurales las palabras coy, pl. coyes o cois;estay, pl. estayes o estáis;noray, pl. norayes o noráis; guirigay, pl. guirigayes o guirigáis, con preferencia hoy por las formas con -s. Son vulgares los plurales terminados en -ses, como jerseises.

Próximamente se tratará acerca del plural de voces extranjeras terminadas en y   y de los sustantivos y adjetivos que tienen otras terminaciones.