sábado, 24 de febrero de 2018

CUÁNDO Y CÓMO USAR LOS PUNTOS SUSPENSIVOS



Con mucha frecuencia los estudiantes han preguntado cómo se usan los puntos suspensivos.
En primer lugar, hay que decir que son tres, ni más ni menos. No obstante, a veces nos encontramos con dos puntos en lugar de los tres o con cuatro, y en ambos casos se piensa que el escritor se equivocó: que le faltó uno o que se le fue uno de más.

Los puntos suspensivos indican una suspensión de la idea, tal como lo da a entender su nombre y con ellos se espera provocar una determinada reacción de sorpresa o de suspenso en el lector: “Y ya entrada la noche…escuchó que alguien abría la puerta.”
También se emplean para dejar una oración incompleta porque es muy conocida y se puede sobrentender; por ejemplo: “agua que no has de beber…”  y para señalar una interrupción o duda en el discurso: “No sé… no me dijo nada…pero es posible que venga”

Otro uso que se da a los puntos suspensivos es para la supresión de parte de un texto que se considera innecesario cuando se reproduce literalmente. Por ejemplo:
“Estoy seguro de que desempeñaremos un buen papel en ese concurso internacional […] y será un gran triunfo para nuestro colegio”, dijo el rector Juan Carlos Pérez. En los puntos que hay dentro de los corchetes tal vez el rector expresó los motivos por los cuales estaba tan seguro de ganar.

Hay que recordar que cuando se usa este signo de puntuación deben ubicarse los tres puntos después de un signo de interrogación o de exclamación en caso de que sea necesario como en los siguientes ejemplos. ¿Dónde estabas cuando te llamé y no contestaste?..., ¡Qué descaro el tuyo!...o dentro de la interrogación, según el contexto, como en el caso siguiente: Y al final ¿te casarás con…?
Los puntos suspensivos sustituyen al punto final, posibilidad que no tienen ni la coma ni el punto y coma ni los dos puntos: “Amanecerá y veremos…”